En busca de un presidente demócrata: las ‘midterms’ abren una carrera masificada y feroz para 2028

La política en EE.UU. no conoce el descanso. Solo había una cosa segura el pasado martes por la tarde, antes de conocerse el resultado de las urnas de estas ‘midterms’ históricas: fuera cual fuera el resultado, acertaran o no las encuestas, hubiera o no castigo a Donald Trump, de inmediato se empezaría a hablar de las presidenciales de 2028.
En la orilla demócrata, los movimientos de candidatos son anteriores incluso a estas elecciones legislativas. Figuras como Gavin Newsom, gobernador de California; Kamala Harris, la candidata demócrata que perdió con estrépito ante Donald Trump en 2024, o Pete Buttigieg, un joven centrista que ganó mucha atención en las primarias de 2020, ya se han paseado por territorios políticos clave, como Míchigan o Nevada. Lo han hecho para apoyar a candidatos en las ‘midterms’, pero sobre todo para abonar su inminente aventura presidencial.
Ni el más optimista de los demócratas esperaba un resultado como el de este martes, un varapalo formidable a Trump que entrega el Congreso a la oposición y que debe ser una lanzadera hacia 2028. Pero esa victoria abrumadora puede suponer también problemas para los demócratas en su proceso de elegir a su candidato presidencial: todas las facciones del partido -desde los centristas a los socialistas- han ganado en las ‘midterms’ y pugnarán por imponer su visión de cara a 2028.
Al contrario que en el bando republicano, donde las opciones parecen más concentradas -el vicepresidente J. D. Vance y el secretario de Estado Marco Rubio son los favoritos ahora-, se espera que haya decenas de candidatos demócratas en busca de la Casa Blanca. Nadie ha confirmado de momento su candidatura. Pero habrá sin duda una carrera masificada y feroz, que dejará en evidencia las divisiones internas en el partido y que ya tiene figuras en la línea de salida.


