Karpowership apuesta por la flexibilidad para fortalecer la seguridad energética
La creciente demanda de electricidad, las limitaciones de las redes de transmisión y la incorporación de fuentes renovables plantean nuevos desafíos para los sistemas eléctricos de América Latina y el Caribe. Ante este escenario, Yasin Suudi, director ejecutivo de Karpowership, considera que la flexibilidad en la generación es un elemento clave para garantizar la seguridad y continuidad del suministro.
Durante una entrevista en el marco del Future Energy Summit en República Dominicana, Suudi explicó que, aunque los países de la región enfrentan retos similares, las soluciones deben responder a las condiciones particulares de cada mercado y a la velocidad con la que necesitan incorporar nueva capacidad de generación.
Karpowership opera actualmente en Brasil, República Dominicana, Ecuador y Guyana, con una capacidad conjunta superior a 1,3 gigavatios. En Brasil cuenta con 560 megavatios mediante cuatro centrales eléctricas flotantes y una unidad de almacenamiento y regasificación de gas natural licuado; mientras que en República Dominicana dispone de 408 megavatios, en Ecuador de 320 y en Guyana de 111.
Suudi señaló que uno de los principales retos de los proyectos energéticos es lograr que la generación, la transmisión, la infraestructura de combustible y los permisos avancen de manera coordinada. En ese contexto, destacó que las centrales flotantes pueden reducir los tiempos de instalación, debido a que llegan al país como unidades completas y, una vez listas las condiciones de conexión, pueden comenzar a operar en un período estimado de 15 a 30 días.
El ejecutivo destacó la experiencia de República Dominicana, donde Karpowership inició operaciones en Azua con 178 megavatios en 2023 y amplió su capacidad hasta 408 megavatios en 2025. Según explicó, sus tres centrales flotantes pueden cubrir aproximadamente el 10 % de la demanda eléctrica máxima del país, mientras la compañía mantiene la continuidad de sus operaciones.
La flexibilidad también cobra importancia con el crecimiento de la energía solar y eólica, cuya generación depende de las condiciones climáticas. Para Suudi, contar con generación firme permite responder cuando disminuye el aporte de las fuentes renovables o aumenta la demanda, contribuyendo al equilibrio y estabilidad de las redes eléctricas.
A nivel global, Karpowership cuenta con 45 centrales flotantes y 11 buques de gas natural licuado, con una capacidad instalada superior a 8.500 megavatios. La empresa también evalúa oportunidades relacionadas con almacenamiento de energía, energías renovables e infraestructura de gas, de acuerdo con las necesidades específicas de cada mercado.
De cara a los próximos cinco años, Suudi identifica oportunidades en países que requieren incorporar capacidad firme con rapidez y aumentar la flexibilidad de sus sistemas eléctricos. Además de sus proyectos energéticos, Karpowership desarrolla iniciativas comunitarias mediante la Fundación One World Karadeniz, enfocadas en áreas como educación, empoderamiento de las mujeres, reforestación e infraestructura, con el objetivo de adaptar su impacto social a las necesidades de cada país donde opera.


